Mostrando entradas con la etiqueta Moreloth. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Moreloth. Mostrar todas las entradas

9/1/21

Present day, present time

Último sábado de vacaciones. Despierto tarde, algo aturdido por la falta de sueño y quizás un leve exceso de fiesta -todo lo excesiva que pudo ser sin salir del salón de mi piso-. Mis dos amigos aún duermen en casa. Dos amigos con postapocalíptico pedigrí, por supuesto: personas decorosamente aisladas del resto de la humanidad como yo, sin enfermedades de riesgo ni convivientes que las tengan. "Mi burbuja", como se ha hecho cotidiano decir. En cualquier momento hubiese estado encantado de que pernoctasen en mi casa, pero tampoco es que tuviesen alternativa. El toque de queda había quedado muy atrás cuando decidimos dormir.

Desayunamos juntos mientras rumiamos las noticias del día: un temporal monstruoso asola el país y cubre la capital de nieve, el reciente asalto al Capitolio de los Estados Unidos... Noticias levemente por encima de la línea base habitual. Las comentamos con el templado interés que merecen.

Uno tras otro, se marchan enfundandos en vestimentas igualmente válidas para recoger grafito en Chernobyl o lucir a la moda mientras compras el pan. Recojo la casa mientras escucho mensajes en los que otra amiga me cuenta sus novedades desde varios miles de kilómetros de distancia.

Suena el timbre. Abro y entra por la puerta una figura con máscara de pico, abrigo voluminoso y un carro de la compra andrajoso -mea culpa, eso-. "Hola, cariño".

Pedimos comida mexicana a un restaurante cercano a través de satélites orbitales, y prolongamos la sobremesa hasta pasadas las 19h mientras vemos una serie sobre romances cortesanos en la Inglaterra decimonónica.

Vuelvo a mi escritorio y preparo la consulta del próximo lunes en sesión remota con el hospital. Al acabar, mientras repaso notas y agendas, reparo en que tengo pendiente desde hace semanas escribir alguna cosilla en mi querido y perpetuamente abandonado Protocolo 7. Algo simple, decido. Costumbrista. Nada fuera de lo común.

3/8/15

Hola

14 de mayo de 2009. Seis años desde la última entrada. Me he superado, ¿eh?
En alguna ocasión he intentado escribir algo. Rápidamente se convertía en una crónica insoportablemente tediosa, y terminaba en la papelera. No me arrepiento de esto último.
Hoy he decidido escribir algunas líneas, por los viejos tiempos, y voy a pasar de resúmenes exhaustivos.  Intentaré hacer explícito lo importante. De nada.
Al más puro estilo yo mismo, he escogido el peor día para pasar a saludar. Saliente de doblete de guardias (viernes y domingo), aún despeinado por las 86 horas de pijama verde esta difunta semana. Y me he dicho "¿disártrico y bradipsíquico, colega? ¿incapaz de encadenar dos frases en tu cabeza? ¡hoy es el día!". Pues eso. Hola.

14/5/09

Nueva Alejandría

De nuevo ha sucedido. Y me temo que volverá a suceder. Una vez más, no recuerdo cuándo fue la última vez que escribí en este blog que no merezco llamar mío.

Si sirve de algo, estoy en un momento psicológica y emocionalmente complejo. No es que suceda algo en concreto. Quizás ese es el problema. Tengo muchas cosas en la cabeza. Y ninguna, también.
Hoy escribo porque he decidido tomarme un tiempo que no debería - como es habitual - y emplearlo en algo de cierto provecho - he aquí la novedad-. Lo cierto es que me gustaría compartir reflexiones sobre muchas cosas e iniciar multitud de proyectos, pero siento que una vez más necesito tiempo para poner orden de puertas para dentro. Lo lograré, supongo. No sería la primera vez. Hasta entonces, no te sientas insultado por que vuelva, una vez más, a pedir perdón por haber estado ausente tanto tiempo.
Hay un tema - uno de tantos - que llevo algún tiempo queriendo discutir públicamente. Se trata del trillado asunto de Internet versus Propiedad Intelectual. Dudo que sea capaz de aportar nada espectacular y, además, no voy a esgrimir cifras ni datos concretos. Simplemente quería reflexionar en voz alta. Nada más.
Pese a mi habitual incapacidad para recordar situaciones, tengo aún imágenes en la cabeza de la primera vez que entré en una Biblioteca Pública, en mi ahora lejana ciudad natal. Tenía menos de diez años, y mi principal interés eran los libros de divulgación científica para niños (¿y lo bien que me lo pasaba planeando como meter un huevo en una botella?). De hecho, dentro de la sección infantil a la que me llevó mi Padre, fue la estantería ante la cual recuerdo haber pasado más tiempo.
Aquel mismo día, mis hermanos y yo nos hicimos tarjetas de socio. Cuando nos llegaron, poco después, descubrimos algo fascinante. Para aquellos que tenían dicha tarjeta, la Biblioteca disponía también de salas con auriculares para escuchar una enorme colección de discos, e incluso de televisores para disfrutar de innumerables películas antiguas y modernas (todavía hoy me sorprende, pero doy mi palabra de que esto es verdad). Incluso, el socio podía sacar películas o discos durante algunos días.
Viendo desde pequeño cosas de este tipo (alguna más había), crecí con la convicción de que el acceso a la cultura e incluso a determinados tipos de ocio (algunos de ellos, de corte cultural. Otros, no tanto) eran una de esas cosas que el tan mentado Estado de Bienestar proporciona a sus ciudadanos. Uno de esos preciadísimos bienes hacia cuya obtención trata de dirigirse una sociedad cuando supera la lucha por la subsistencia. Pensaba - quizás soy demasiado iluso - que después de garantizar alimentación, sanidad, educación e infraestructura básica, el siguiente objetivo que perseguía un Estado tal y como yo lo concebía era hacer a la gente más feliz. Así interpretaba las iniciativas para promover y facilitar públicamente el deporte, el ocio y, ante todo, la cultura.
Realmente, nunca disfruté de aquella biblioteca lo que tan magnífica oferta merece. Pronto me encontré viviendo en las afueras de la ciudad y con dificultades para organizarme. Además, siempre me ha gustado disfrutar de esas cosas en mi casa, y nunca me he fiado de mi puntualidad al devolver préstamos.
Pero sucede que, día tras día, esa tal Internet en el que mi Padre nos introdujo desde pequeños fue creciendo. Aunque cuando visité la biblioteca por vez primera Internet no ofrecía tantos recursos como para ser parte fundamental de la vida intelectual del adolescente que todavía no era, diez años después era así. Sin habérmelo planteado mucho, antes de cumplir la mayoría de edad utilizaba la Red de Redes como principal fuente de información y de ocio - e incluso tenía un fuerte papel en el establecimiento y mantenimiento de mis relaciones sociales, pero eso es otra historia -. Mucha gente escribía sobre cualquier tema imaginable, y bastaba con preguntar a Altavista para hallar retales útiles para cualquier investigación o trabajo. Pero todavía había algo por llegar.
En aquel momento, todavía no era capaz de encontrar información sistematizada del modo que se encuentra en un libro. De igual manera, la cultura y el ocio eran aún un esbozo en la Red. Eso cambió, en mi opinión, en el momento en que empezaron a aparecer programas y portales donde la gente podía compartir archivos.
Ese tipo de sitios llevan ya mucho tiempo funcionando. Si te das un paseo por la red, podrás encontrar íntegro casi cualquier libro, casi cualquier película, casi cualquier pieza musical. Puedes pasearte por el sitio que gente como la que hizo realidad la Biblioteca que visitaba de pequeño hubiese soñado construir. Creo sinceramente que eso es Internet. La más grande Biblioteca, en el sentido más amplio de la palabra, que jamás pudo imaginarse. Un sitio donde se te ofrece la posibilidad de acceder a todo el conocimiento y la creación humana. Simplemente, porque cuando nuestra especie consigue en algún sitio y momento - más por azar que por mérito - sacar la cabeza del agua en que se ahoga existencialmente, pretende seguir emergiendo. Porque pretende comprender más, conocer más y vivir mejor. Y porque si se organiza en sociedad es para hacer sus objetivos más sencillos.
Cuando planeé escribir este artículo, pensé que la analogía de Internet y una biblioteca explicaría bien por qué no considero inmoral la presencia de recursos sometidos a propiedad intelectual en la Red. Tardé unos segundos en recordar que, desde hace no mucho, la "moralidad" de las bibliotecas está en tela de juicio - en una de sus acepciones más habituales. Como sinónimo de "rentabilidad", quiero decir -. Se pretende que a las bibliotecas hay que hacerles pagar fuertes sumas por cometer ese acto atroz que representa el permitir que gente que no gasta dinero pueda disfrutar de sus recursos. Eso parece que "se piensa" ahora.
Soy consciente del argumento de que "la biblioteca no regala", sino que presta. Creo que es un matiz semántico. La biblioteca te ofrece un libro suficiente tiempo para que lo leas. Si luego quieres releerlo, te lo volverá a dejar tantas veces como desees (e igual hará con cualquier otro material del que disponga). Las únicas diferencias entre eso y que te regalase el material son la incomodidad para el usuario y la cantidad de usuarios que disfrutan del servicio a la vez. Respecto a la incomodidad, el partidario de la biblioteca sin duda se alegrará de que el acceso sea más fácil, ya que carece de sentido prestar un servicio pero pretender que sea de forma desagradable para que lo utilice menos gente. Respecto a la cantidad de usuarios simultáneos, mi argumento es similar al anterior. Si se dispusiese de suficiente dinero como para una biblioteca en que nunca hubiese que esperar a que un usuario previo devolviese el libro para poder sacarlo, ¿sería inmoral hacerla?
Pero parece que progresan las iniciativas destinadas a condenar, dificultar e incluso penalizar la libre difusión de contenidos por Internet. Y, atendiendo a la suerte sufrida por otros ex-logros de la humanidad, probablemente se acabe con esta maravilla; con el más grande templo erigido a la obra humana. Contemplad ahora la nueva Biblioteca de Alejandría. Si nada lo evita, pronto la veremos arder.

Blogger: Moreloth

31/12/08

Bendita Inocencia

Saludos, caminante.

Si eres asidu@ a este pequeño rincón nuestro -o, al menos, tanto como pueda esperarse con el ritmo de publicación que tenemos- sin duda ya te tengo acostumbrado a comenzar los posts con un "mucho hace que no escribo". Pido disculpas. Nunca antes fue tan cierto como hoy. Hace muchos meses de mi último artículo. Si se ha podido intuir algún latido de vida en el blog ha sido gracias a Aigh. Me gustaría una vez más agradecerle públicamente que mantenga este site que, si bien tiene para mi un importante valor sentimental, mi lamentable informalidad habría hecho ya fallecer sin su presencia. Ella es sin duda el alma de Protocolo7, y el escribiente es poco más que un colaborador ocasional.

Tras estas líneas de disculpa y agradecimiento, te pongo brevemente al día del statu quo por aquí. Como ya sabrás si has leído los post de Aigh, estamos en Alemania estudiando un año académico completo. Y celebro decir que en boca de un servidor no puede haber sino alabanzas. Alabanzas hacia la infraestructura que aquí nos resguarda, hacia los servicios que se nos ofrecen, hacia el tipo de enseñanza, hacia las formas de hacer. Hasta el clima me está resultando grato -sí, así es. Prefiero los días frescos y umbríos a los calurosos y soleados. De los primeros no faltan por aquí-. Si soy capaz de centrarme un poco en el blog ahora que tengo asiento, trataré de narrar la experiencia por fascículos. No es ese, sin embargo, el tema que hoy me ha animado a escribir. Determinadas noticias y acontecimientos recientes han sido el catalizador de este artículo, cuyo contenido ya llevaba largo rumiando. Me gustaría contarte, si lo quieres escuchar, mi humilde punto de vista sobre las Universidades y el cambio que experimentan en España (ya que, aunque conozco la dirección, nada sé sobre el sentido de los ajustes que hoy se están haciendo fuera).

Adoro la Universidad. Como concepto. Como idea. El lugar -en amplio sentido- donde una persona puede hallar guía para adentrarse en las enmarañadas sendas del Conocimiento. Donde puede zambullirse en el proceso del Saber humano y tomar contacto con la vanguardia del mismo. Un lugar donde hay sitio tanto para la razón aplicada -con harta frecuencia, a causas más nobles que la crematística- como para la erudición por la erudición. Un templo erigido al Discernimiento que -en ocasiones y si el entorno y el azar lo propician- permite a nuestra triste especie elevarse moderadamente por encima del yermo plano de la subsistencia. Es así como lo veo y es así como lo seguiré viendo. Y tanto amo esta idea que siempre ha sido firme y a ultranza mi defensa de la Universidad (pública. Fuera de mi definición quedan aquellas que se someten a criterios puramente empresariales), incluso aun siendo como soy consciente de los fallos que tenemos al intentar materializar estos conceptos. Con este norte fijo, podemos ir puliendo la institución día tras día. O eso pienso yo. Lamentablemente, tengo la impresión de que hoy estamos más lejos que ayer. Lamentablemente, creo que equivocamos el sentido del avance. Es posible que pronto no haya nada que merezca el nombre de Universidad.

Sí. De eso tratan las presentes líneas. Estás ante otro post sobre Bolonia. Si bien comprendo tu más que probable y justificado hastío por el perenne tema, lo que hoy pretendo hacer está más cerca de entonar un blues que de enarbolar pancarta. Tan solo pretendo, tras exponer mi personal (y de primera mano sé que no siempre compartido) punto de vista sobre lo que significa el Alma Máter, mostrar de qué manera discrepan las actuales tendencias con dichas ideas.

Corrígeme si me equivoco. La nueva tendencia es establecer una duración de cuatro años para todos los Estudios Universitarios, de los que, al menos en algunas carreras, parte es tronco común con otras parecidas. Tras acabar, el estudiante obtiene un título de Graduado. A continuación, y para poder tener un currículum al menos digno, será necesaria la realización de un Master. Tengo entendido que los habrá tanto públicos como privados. Los privados, previsiblemente carísimos y completamente enfocados a la empresa que los realiza. Los públicos, según he oído, con un modelo de financiación de "Becas préstamo" (sutil eufemismo) que da al traste con una de las cosas buenas (tenemos tantas como para permitirnos perder esta?) de nuestro sistema educativo: Las ayudas desinteresadas enfocadas a intentar que cualquiera pueda realizar una carrera. La finalidad del plan, según creo, es la convergencia con Europa. Los nuevos títulos tienen validez automática más allá de las fronteras (bueno, de algunas de ellas).

Cuando finalicé el Bachillerato, respiré aliviado. Por fin iba a poder adentrarme en la preciosa materia que había escogido. Imagino por un momento el agridulce sabor que hubiese tenido al pensar "Bien, he acabado aquí. Ahora entro en la Universidad. Podré sumergirme en el campo que he decidido. Más o menos". Sí. En algunas carreras la inmersión sería bastante oblicua (y los planchazos duelen más que los estilizados y perpendiculares saltos de cabeza), ya que compartir materias con otras carreras me haría sentir como en... más Bachillerato?

Pero sin duda mi entusiasmo habría vencido a esa molestia. Tras acabar el tronco común, podría dedicarme en cuerpo y alma a aprender el que había determinado como "mi campo". Durante dos o tres años más. Un sentimiento de terrible prisa se haría conmigo. Uno que algunos ya sentimos con 5 o 6 años de estudio. Pero sabría que no debo atemorizarme. Después del Grado, accederé a un Master.

Tengo mucha suerte. Soy un hijo de Papá, y mi familia (no sin cierto esfuerzo, claro) puede hacer frente al coste de un Master. Recordaría en este supuesto a aquellos compañeros de Instituto cuyas familias, desafortunadamente algo menos pudientes, no les permitieron siquiera entrar en la Universidad. A fin de cuentas, conseguir un Grado de poco sirve sin hacer después un Master. Master que, desgraciadamente, no podía pagar. Me haría sentir pesaroso. Más al recordar a Antonio, que era brillante con los números y quería estudiar las estrellas. La sola idea de poder vivir de ello le hacía vibrar. O a Pedro, que amaba la Grecia y la Roma milenarias. Siempre supo que en un lugar y un momento donde se valora sólo lo pragmático, unos estudios de ese tipo le harían tener problemas a la hora de encontrar un trabajo. Ahora, sin poder tampoco acceder a un postgrado, ni tan siquiera podría plantearlo. Es más; algunos de los compañeros que habrían acabado el Grado conmigo sabrían que tendrían que dedicar su sueldo de bastante tiempo a pagar el Master que ahora iniciarían. Un pequeño problema, claro, ya que algunos de ellos aspiraban a independizarse cuando acabasen. Pero la emancipación podría esperar. Qué son todas esas minucias frente a algo tan bonito como unos Estudios profundos y completos?

En este punto de mi formación sé que sentiría un duro golpe. Ahora tengo que elegir un Master. Pero cuando un@ entra en Biología, pretende saber Biología, no? Estudiar tanto como fuera posible (no menos de cinco años) los fundamentos que rigen la vida. Ahora, dos de los años de formación tendría que dedicarlos a... "PCR con instrumental de la empresa Tal", por ejemplo? Alumnos de Empresariales podrían dedicar esta parte de su periodo de estudios a "venta de mesas de ping-pong en Cual". En Farmacia, ofertas de aprendizaje tan seductoras como "cosméticos de la marca Tal". Sabes? Siempre pensé que la ultraespecialización no era del todo buena cosa. Hace a la gente más competente en un puesto de trabajo "aquí y ahora", pero limita el campo de visión, perjudica un poco la capacidad de interrelacionar conceptos dentro incluso del mismo ámbito. Sólo una opinión, por supuesto. Sin embargo, ahora hablamos de escalas distintas. Podría ver como mi formación, la que inicié pensando en alcanzar la vanguardia del conocimiento que escogí, me estaría llevando inexorablemente a un punto de ese cosmos. A una silla concreta de un despacho o laboratorio concreto, a desempeñar de forma ultraespecializada, ultracompetente, un puesto de trabajo útil. Útil aquí y ahora. Ahora podría ser un engrasado engranaje, trabajando productivamente siempre y cuando esté justo en el sitio que tiene que estar...
... y me consolaría pensando: "Ahora encontraré trabajo con más facilidad. Soy el mejor, el más instruido para este puesto. Y puedo desempeñarlo en toda Europa". Y dibujaría una sonrisa en mi boca. Quizás algo más sombría de lo que esperaba, pero una sonrisa al fin y al cabo. Probablemente sincera. Al fin y al cabo, ahora sabría que llena más la estabilidad laboral y el buen sueldo que el Saber. Cuando empecé era sólo un idealista sin los pies en el suelo. Tiempos alocados, aquellos de mi juventud, diría. Bendita inocencia.

Blogger: Moreloth

10/4/08

Primera sangre

Sentado me hallo en la puerta de la Oficina de Relaciones Internacionales de la Facultad. Una hora antes de que abran la puerta, más o menos. Y es que, por supuesto y como corresponde a todo digno Estudiante, quedan las cosas para el último día. He llegado el primero, pero comienza a venir más gente. Sin duda la cola será, en breve lapso, mayúscula.
Has ido de Erasmus o algo parecido alguna vez? Nunca se me dio nada bien el papeleo. De hecho, suelo ajustarme bastante a los plazos... por el otro lado. Impresionante, la verdad, la cantidad de burocracia necesaria para mover este asunto. Hay que ser despabilado para enterarse... y mi caso no es.
Pero sigo siendo un hombre afortunado. Quiso el azar que me encontrara el pasado lunes con la compañera de Medicina que ha conseguido la otra plaza en Göttingen... cosa harto improbable, por otro lado, dado que poco he pasado las últimas semanas por esta mi bienamada Facultad. Ella me informó de que, además de los papeles que nos fueron referidos la primera vez que fuimos atendidos en la Oficina de RRII, es necesario rellenar un generoso taco de formularios para la Universidad de destino. Digamos que aún tengo que estudiar un poquito de alemán antes de Octubre. Navegar por su página web ha sido... muy emocionante.
Y finalmente aquí estamos, esperando a que se abra la flamante puerta de madera pulida y barnizada y, si no hay suerte, me digan que tengo que cambiar algo antes del final de la mañana. Eso sí que sería emocionante.
La batería de mi sufrida Lied (sí, así se llama mi querido portátil. Problema alguno?) tiene los minutos contados. Luego continuaré narrando las maravillosas peripecias de un humilde servidor en su épica primera batalla contra la malvada burocracia que invadió su tranquila vida. No te lo pierdas!
------------------------------
11 de Abril de 2008. Diario de campaña de Moreloth
Silencio. Hoy reina el silencio. Desde mi trinchera embarrada llega hoy a mis oídos tan solo el ocasional ulular del viento. Calma. La calma que sigue a una tempestad y que precede a la siguiente.
La jornada de ayer fue nefasta. Durante toda la mañana, las balas silbaron sobre nuestras cabezas. Aguardamos agazapados frente a la oficina durante horas, revisando nuestros formularios. Hasta mí llegaban las susurrantes plegarias de los afortunados que, adscritos a un credo, pedían ayuda a su dios.
Se abrió la puerta. Oleadas de adrenalina empezaron a recorrer nuestras sienes mientras, uno tras otro, corríamos hacia un más que probable destino fatal. Muchas fueron las veces que, en los avatares de la batalla, tuvimos que retroceder y avanzar de nuevo a través de aquellas puertas. Nuevos papeles, datos y campos para rellenar nos eran disparados sin piedad. Por desgracia, hubo bajas. Algunos cayeron bajo la inflexible crueldad (o más bien cruel inflexibilidad) de un bando enemigo. Curiosamente, el bando enemigo era, en principio, neutral. Se ve que ahora la Universidad de Lausanne (en Suiza) las gasta así.
Finalmente llegó, para mi compañera de Göttingen y para mí, el momento de la verdad. La hora de demostrar cuán firme era nuestra determinación y cuán sólida nuestra preparación para el aciago momento. Atravesamos la última puerta. Mis recuerdos son borrosos desde este momento.
Recuerdo como, tan pronto como entramos, miles de requisitos se abalanzaron sobre nosotros. Comenzó un duro combate cuerpo a cuerpo. El intenso entrenamiento se hizo notar por fin. Con habilidad, esquivamos golpe tras golpe y respondimos con nuestras más afiladas programaciones horarias. Un papel menor me alcanzó en un costado, pero salí airoso y juré venganza para el próximo lunes. Todo fue muy rápido. Tanto que apenas nos dimos cuenta cuando abatimos al último enemigo. Y, de repente, calma. Calma.
Volví tambaleándome, y dediqué la tarde a curar mis heridas. De esta batalla, la primera hacia la conquista final de la beca, había salido victorioso. No era, por supuesto, la última de mi guerra contra la malvada Burocracia. Tendría tanta suerte la próxima vez? Me gustaría rezar por que así fuera.

Blogger: Moreloth

PD: Quiero dejar claro una cosa: El enemigo referido es la Burocracia como concepto noético. El personal de la Oficina de Relaciones Internacionales ha sido un valioso aliado en esta cruel batalla.

6/4/08

Taggeado por Aigh

En respuesta al tag de Aigh, aquí va algo bonito. Tengo debilidad por este maravilloso conjunto de artistas. Espero que sea de tu gusto.
Sin más dilación, y con tod@s ustedes...
Les Luthiers
"La bella y graciosa moza"


Blogger: Moreloth

Represiones

Me pareció interesante en grado sumo la aportación de Irénicus (a quien aprovecho para dar las gracias), tanto en el Post en sí como en los Comentarios al respecto. Querría poner, humildemente, mi granito de arena.
Estoy un poco harto de represiones. Quizás sea una opinión reactiva a la que manejaba hace algún tiempo, y la verdad es que no mucha gente me habrá oido decir lo que hoy pienso respecto a este tema. La razón es, probablemente, la propia represión de la que me quejo y a la que muy dificilmente puedo sustraerme.
Pero ese es el hecho. No soy una persona religiosa, y uno de los primordiales axiomas de mis coordenadas morales (borrosas en bordes y definiciones, como suelen ser estas cosas) es sencillo: no es malo aquello que no genera sufrimiento de ninguna clase. Si estás de acuerdo conmigo, supongo que comprenderás por qué considero absurdos la mayoría de los tabues y reglas de la moral sexual que nos rodea.
Determinadas conductas, opiniones, decisiones e inclinaciones socialmente reprobadas son, tal y como yo lo veo, paradigma de lo que hablo. Cosas que no dañan a semejante de manera alguna (salvo casos patológicos de personas que cifran su bienestar en la intrusion en ambitos que considero de estricta libertad individual, o que se ven sometidos por celos sin objeto) y, sin embargo, han de ser despreciadas y señaladas. Estas conductas poco tardan en generar (incluso ya en el niño, si se da en temprana edad) un profundo sentimiento de vergüenza. Irónicamente, la única persona que puede sentirse mal por este tipo de cosas es el/la autor/a, bajo el peso de la culpa (no es cosa mía, me temo. No en balde, hablo de conceptos masivamente entendidos como tabues). Creo que un sano esfuerzo de racionalización puede romper este absurdo. Asumir que no hay culpa quizás sea un paso definitivo hacia la liberación en esta esfera de la persona. Un paso que, tal y como lo veo, tan solo puede generar bienestar.
Ojala aplicar estas cosas fuese tan fácil como pensarlas o decirlas.

Blogger: Moreloth

3/4/08

Post 95

Como dice el título este es el post número 95

Moreloth dejó un borrador que hace que se me vayan las cuentas. Lo publico solo para que el post de "Collserola y alrededores" sea realmente el post 100. Ha sido un despiste por nuestra parte.

Si alguien quiere verlo que lo seleccione:

Saludos desde el abismo!
Como siempre, he estado apartado demasiado tiempo de estas líneas. Por desgracia, no tengo grandes novedades salvo las ya relatadas por Aigh. Y es que, aparte de ella, mi vida sigue siendo poco emocionante. Habrá que cambiar eso algún día.
Y de hecho no vengo a contar que puedan parecerte muy espectaculares, me temo. Lo más grande que me ha pasado últimamente es, por supuesto, el tiempo que hemos pasado junt@s y el hecho de que nos hayan concedido a amb@s la beca Erasmus para Göttingen. A decir verdad, todavía tengo miedo. Hay mucho papeleo de por medio. Suelo hacer fatal esas cosas. Capaz soy, todavía, de quedarme en tierra.
No estoy en un momento demasiado bueno últimamente. No tengo ganas de nada. Hoy me he enterado de que es un cuadro descrito, habitual en primavera. Será eso...

Blogger: Moreloth

21/1/08

El albaricoque

Aighash dice (22:51):
pon algun post rápido de un párrafo

Moreloth dice (22:52):
.___. HOLAHOLAHOLAHOLAHOLAHOLAHOLAHOLA


(Fin de la transmisión)


Y ahora san Francisco de Asís:
(Giotto me parece)

San Francisco de Asís
Blogger: Aighash

En efecto. Aigh tiene toda la razón. Lamento muchísimo no aparecer por aquí. Estoy... bueno. Me examino de unos 12 créditos el lunes que viene. Y desde ese momento, sin frenos. Gracias por seguir pasándote por aquí. Tan pronto como pueda volveré a insultar tu inteligencia con mis trivialidades. Hasta entonces, suerte y ánimo si te encuentras en igual situación.

Blogger: Moreloth

10/12/07

1 año

Hoy hace un año que creamos el blog ^^. Para ambos ha sido un trabajo interesante en que hemos expresado opiniones y sentimientos, planteado retos y nos hemos desahogado un poco de nuestro día a día sintiéndonos escuchados.



Aighash
Si os habéis fijado una de mis frases más recurrentes es "me alegro mucho". Pues bien, aunque os parezca que no, cada "me alegro mucho" lo digo sinceramente tanto en mi blog como al del resto. Y es que hay que decir que de alegrías me ha dado unas cuantas. Entre ellas la oportunidad de conocer a gente con gustos, aficiones y entretenimientos afines o que simplemente me han hecho abrir los ojos hacia asuntos a los que nunca había parado atención y que tienen una profundidad que antes ni sospechaba. Lógicamente en algunos casos, por desgracia he visto que como en la vida misma también hay indeseables entre la blogosfera, lo bueno es que en estos casos puedes mirar para el otro lado.
En mi caso, sé que aún soy algo desastrosa en la estructura de mis frases y mi forma de escribir en general deja bastante que desear. De hecho otra aportación del blog es que he mejorado un poquillo en eso. No es el primero que tengo, pero es al único al que siento que le debo la obligación de escribir prácticamente todas las semanas. De hecho, este es el post número 80, lo que hace más de un post por semana.
Ahora mismo Moreloth está en un autocar volviendo a casa desde las 7 de la mañana. Le pasaré el testigo cuando pueda.


Moreloth
En verdad es este un momento emotivo. Mi memoria para imágenes y situaciones es bastante pobre y, sin embargo, recuerdo el momento en que decidimos Aigh y yo abrir este pequeño rincón nuestro. No es tampoco el primer blog que he tenido yo, aunque bien poco éxito tuvieron los demás. Mea culpa. Obvio resulta que no tengo la disciplina, la capacidad y la imaginación necesaria para postear frecuencia necesaria. Siempre me ha gustado la idea de poder comentar mis inquietudes insignificantes con quien quisiese leerme. Pero Protocolo7 no es solo eso. Es un proyecto conjunto con la persona a la que amo, y eso hace que cada vez que aparezco por aquí sea para poner realmente un poquito de lo que tengo dentro.
No se si ya he contado esto antes. He escrito posts que ya no recuerdo. Si eres un/a blogger veteran@, es posible que esta sensación te resulte cotidiana. Sin embargo, para mi es algo emocionante.
Quisiera aprovechar este pequeño post para dar las gracias a quienes se pasan en ocasiones por nuestro blog. Por obvio que parezca, cierto es que si no fuese por ese apoyo nuestro site nunca hubiese cumplido un añito. Ha significado y significa mucho para Aigh y para mi. Ojalá consigamos durante mucho más tiempo captar vuestra atención unos minutitos a la semana. Ojalá este pequeño proyecto cumpla muchos años más.Muchas gracias :)

P. D. de Aighash: ¡Será posible! siempre escribiendo cosas más interesantes y mejor que yo -__-.
P. D. de Moreloth: Qué modesta es mi Aigh! y más sabiendo que todo esto es obra suya. No escribo mejor ni cosas más interesantes. Mis artículos son plomizos al lado de los tuyos, y eres consciente de que es así! Protocolo7, Amor, eres tú :P
P.D. de Aighash: Oh, claro, la cantidad hace la calidad. ¡No por hacerme la pelota vas a recibir más cacahuetes! Bueno... jejeje... depende de como me la hagas =^-^=.
P.D. de Moreloth: ...Haré lo que pueda. Me gustan los cacahuetes...





El microorganismo añífero,
con sus flagelos mensuales.

28/11/07

Trabajo Basura


Llega diciembre. Con él, los primeros agobios serios. Llámame alarmista...
La verdad es que me encantan las cosas que tengo que estudiar. Sin embargo, no puedo evitar ver los temarios como una restricción más que como una ayuda. No digo, ni mucho menos, que piense que deberían hacerse aún más largos y complejos - esto ya es suficiente para mi tullido cerebro-, sino que imponen una forma de estudiar la materia demasiado encorsetada. Tengo ya toneladas de apuntes que estudiar, justo de la manera que me han dicho, con puntos y comas, porque sé que los exámenes lo exigirán así. Lamento muchísimo tener que ver la posibilidad de ampliar un tema como algo que, lejos de recibir alguna respuesta en la carrera, puede conllevarme una merma en las calificaciones. Debería, se supone, dedicar ese tiempo a estudiar lo siguiente. Con puntos y comas.
Ya sé que es un tema aburrido, de modo que no profundizaré en él. Es lo de siempre... los agobios pueden provocar que un@ pierda el norte. Al menos a mi me pasa, y tengo que dedicar algún tiempo de vez en cuando a recalcular la travesía. El día a día es, con demasiada fruecuencia, esfuerzos "inútiles" y trabajo sucio. Los fines, sin embargo, merecen la pena.
Paradójicamente, los agobios no urgentes lo que provocan es una disminución drástica de mi rendimiento. Y hablo por mi porque no tengo autoridad para hacerlo de otra manera, pero... ¿acaso no te sucede igual? Estrés y rutina improductiva. La misma cantinela de siempre.
Anoche pude ver de nuevo una buena parte una gran película: Trabajo Basura (Office Space). Cada vez que la veo me gusta más. Concretamente, y creo que viene al caso tratado al inicio del post, hay una escena que mi padre calificó como un auténtico icono. Los protagonistas -informáticos, delincuentes de medio pelo, buenas personas en realidad- apaleando una impresora. El vídeo de esa escena en particular no contiene ningún Spoiler importante, y podeis verlo en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/watch?v=T6syezOHJ2Q&feature=related.
Es una escena genial. Muy violenta. Con ocasional cámara subjetiva desde la víctima de la cruel agresión. Un símbolo de rebeldía contra la rutina, contra la alienación que provoca esa enorme maquinaria al considerarnos y hacer que nos consideremos sólo una pieza más. Y bueno... si me apuras, una grata escena para aquellos que llevamos una vida peleándonos con máquinas.
Te recomiendo encarecidamente que eches un vistazo. No tiene desperdicio.

Blogger: Moreloth

22/11/07

Statu quo


Una vez más estoy aquí para ensuciar con mis líneas el presente blog. Un blog que Aigh mantiene de impecable manera (gracias, Ende) y ocasionalmente estorbo con pequeños escritos de cuestionable interés. Por fortuna y a Dios gracias, pocas son las veces.
No tengo mucho que contar, en realidad. Los días transcurren de forma predecible. No por ello menos agradable, curiosamente. Y es que no por predecible es un plan rutina.
Cuento los días hasta el puente próximo. El de principios de diciembre. Espero poder ir a Barcelona, para ver a Aigh, aunque puede que no sea del todo fácil. La experiencia fue en las últimas fiestas que no todos los profesores de prácticas comprendían que, para los estudiantes, existe a veces vida fuera de las aulas. Supongo que tendré que intentar convencer a quien toque...
Por cierto que las prácticas de este año merecen francamente la pena. Mejorables, sin duda, pero mucho distan de lo visto previamente. He tenido ocasion ya de asistir a consultas de Ginecología (sólo un día, aunque vimos lo más habitual. Para gente que, como yo, no pretenden a priori hacer esa especialidad, creo que no estuvo nada mal) y a seminarios de Obstetricia, donde nos han enseñado a conocer tiempo de embarazo y posición en que viene el bicho utilizando tan solo las palmas y los cantos de las manos. Ese es el tipo de cosas que más me gustan, sabes? Aquellas que pueden llevarse a cabo sin complicado instrumental o gran soporte tecnológico. Aquellas que bien podría realizar de viaje, en la calle o asistiendo en sitios donde no hay hospital. Chocante, quizás, en alguien como yo. Alguien que aprendió a leer en una pantalla de fósforo, que pasó toda su infancia, pubertad y adolescencia delante de un pc, que se enamoró por primera vez a través de internet, que conoció a la persona de su vida por igual vía, que mantiene con ella contacto continuo a través de cable telefónico o satélite, que lleva su agenda en un PDA, que trabaja casi siempre con un pc... Pero es que, como dijo mi padre, no creo que deba ver la Medicina como una profesión. Más debe ser una filosofía, una religión. Me gustan aquellas cosas que no es imprescindible hacer exclusivamente en horario y lugar de trabajo. Si piensas que tengo una visión ingenua, excesivamente romántica... no serás el/la primer@. No importa. Mejor así.
No han sido las únicas prácticas. Psiquiatría, algo de Patología Médica (menos de lo conveniente, pero ya me buscaré lo que reste)... la verdad es que este año estoy, en lo académico, bastante contento.
Enturbian esa dicha, aunque en pequeña medida, un par de cosas. Los exámenes de enero-febrero son ya una de ellas. No es sano agobiarse a estas alturas... pero razones hay! La otra...
Tengo desde hace meses una muela rebelde. La endodoncia que en ella me practicaron hace algunos meses (una de tantas que tengo ya) fracasó y se infectó. Nada aparente, pero cada pocas semanas se reagudiza la infección y me levanta ligeramente la pieza. Impide cerrar la boca, masticar con comodidad, e incluso dormir algunas veces. Me han dicho que tendré que sufrir una reendodoncia (operacion complicada hasta punto tal que sólo debe ser practicado por un especialista en endodoncias) o la extracción de la muela. Me han recomendado ya por varios sitios que opte por esta última alternativa... y creo que será lo que haga. Un poco joven para perder ya... Qué se le va a hacer? Dado el atroz miedo que tengo a pasar por consulta del dentista (nada de fobias infundadas. Tengo una larga, larga relación con ella. Sé de qué hablo), se me hace muy cuesta arriba.
Poco más puedo decir. Acabo de asistir al descubrimiento de YouTube por parte de mi padre. Ya lo conocía de oidas, pero ha empezado a utilizarlo hace unas horas y ha disfrutado, me parece, de las posibilidades que ofrece. Algunos de los vídeos científicos que ha encontrado (sí... esos que tienen tan pocas visitas en comparación con los resúmenes de Gran Hermano) son francamente buenos. Algunos de su campo. La palabra Protein, que es de lo primero que ha buscado, ha dado como uno de sus resultados un video espectacular. Una simuación en tono festivo de la síntesis de una proteína en un ribosoma. Los elementos en la célula eran personas, que corrían enganchándose unas a otras en un campo de futbol o algo así. Aunque no conozcais el tema (yo no lo conozco mucho tampoco), echadle un vistazo. Si lo conoceis lo difrutareis aún más. Está muy bien. Ahí teneis el vínculo (hay que esperar a que el hombre que aparece al principio acabe de hablar): http://www.youtube.com/watch?v=u9dhO0iCLww
Espero ser capaz de escribir de nuevo pronto. Disfruta del tiempo que pase sin hacerlo!

Blogger: Moreloth

11/10/07

Reseña Literaria: DRÁCULA. Bram Stoker


Largo tiempo ha de aquellos días en que, armado con un café solo y media de tomate, me sumergía ansioso cada mañana en la caza del célebre vampiro. No por ello creo encontrarme en mala disposición de hacer una reseña de la obra porque, pese a las limitaciones impuestas por mi corta memoria, cierto es que un relato así no es fácil de olvidar.
Es harto probable que ya conozcas la historia. Quizás ya hayas visto la famosa película, con Hopkins y Reeves entre otros. Si no ha sido así, puedes leer tranquil@. La presente reseña no contiene spoilers.
Lo cierto es que el largometraje está, en mi opinión, a la altura de su renombre. Desde la cuidadísima estética (el más fuerte de sus fuertes, a mi parecer) hasta la interpretación están tratadas con minuciosa atención. Es coherente con la idea romántica del vampiro, según la cual no es sino un ente atormentado, cuya maldad es reflejo del sufrimiento profundo que padece. El libro, en ese aspecto, es bien distinto.
Lo es en ese y en muchos otros, a decir verdad. Si lo que esperas encontrar es una narración de terror, como de hecho cabe hacerlo, te resultará sorprendente. Y es que la ya clásica obra está en realidad más cerca del relato policíaco que de la novela de terror.
Es la historia de una investigación; de una caza. Diversos y variopintos personajes se ven enfrentados al terrible reto de cazar, por necesidad o convicción, a un ser demoniaco y poderosísimo. Esta tarea, enfocada en su fantasía del modo más realista y racional imaginable, pasa por complicadas búsquedas, interrogatorios, planificaciones y emboscadas para llegar a término. Es un trabajo meticuloso y sistemático, y no un alarde de acción trepidante.
La razón de esto es, sin duda, lo más peculiar de la obra: su curiosa estructura. El libro que el lector tiene en sus manos se supone una copia de los auténticos documentos extraídos de los acontecimientos que narra. Es, por ello, un conjunto de cartas, fragmentos de diario y recortes de periódico que supuestamente han sido recopilados a posteriori. La narración es con frecuencia en primera persona, pero realizada por distintos personajes. Ésta es la causa de que no pueda profundizar en la mente del vampiro, que se muestra a todas luces como un ser simplemente malvado. Dado que resulta lógico que un fragmento de diario sólo ha podido ser escrito por alguien que ha sobrevivido a lo que escribe, puede parecer que esta estructura singular será incapaz de transmitir tensión al lector. Nada más lejos de la realidad, sin embargo. Stoker consigue sacar de las líneas las sensaciones de cada uno de los personajes. Personajes cuya vida, si bien no peligra en tiempo real, no por ello deja de pender de un hilo al terminar el fragmento que escriben. Personajes que sufren por ellos y por sus compañeros y amigos; que se ven desbordados por algo que largamente les sobrepasa y a lo que tienen que hacer frente.
Mucho se podría escribir sobre los personajes, por cierto, dado que son muchos y tratados -sobre todo aquellos que narran en primera persona- de manera bastante íntima. Describirlos aquí sería excesivo e improcedente. No obstante, recordaré como curiosidad al Dr. Abraham Van Helsing. Si ya has visto la película -Drácula de Bram Stoker, obviamente, y no esa triste versión de las peripecias del Doctor que lleva su nombre y que resulta, a mi parecer, un insulto al personaje- lo recordarás sin duda. Dibuja el largometraje una personalidad interesante que, sin embargo, no se corresponde del todo con la mostrada en la novela. Las reacciones desquiciadas de la película son sustituidas en el libro por respuestas comedidas, y los graciosos comentarios irresponsables lo son por curiosas muestras de cariño... indiscriminadamente proyectado a todo cuanto le rodea. No por distinto es un ápice menos de entrañable el buen Doctor.
Puede que con mis primeros comentarios de estas líneas pareciese querer disuadirte de leer este libro. Nada más lejos de mi intención -no desperdiciaría tanto tiempo tuyo y mío para animarte a no leer un libro-. No es una novela de terror, sino una magnífica obra de misterio; una obra que se vale de una infrecuente estructura para lograr sumergir al lector en una supuesta "historia real" y, a la vez, adentrarlo directamente en los sentimientos y vivencias de los protagonistas de la misma. Es, sin duda, una gran obra. Es, no en vano, un clásico.

Blogger: Moreloth

30/9/07

Peripecias Estivales


Es la verdad...¿qué se le va a hacer? Por duro que resulte...
Pediré perdón de nuevo. Para variar. En todo el verano no he aparecido por el Wired. Por suerte, Aigh -ese ser Maravilloso e infinitamente más constante que yo, sin duda el auténtico alma de Protocolo 7- ha mantenido una razonable cadencia de publicación en nuestro rincón.
... por duro que resulte...
Y es que han sido unos meses emocionantes. Después de las increibles prácticas en el Hospital del Ceuta, experiencia relatada en un post de fecha previa, el verano no decayó. Fue Barcelona el siguiente destino. En la grata compañía de nuestro gran amigo Yanoll (cuyo blog, vinculado en el margen derecho, merece ser visitado) fui a visitar a Aigh. En ese momento, la muchacha lucía un sugerente moreno-paleta que asomaba tras la ropa de faena y los dos dedos de rebozado de tierra... y creeme; no por ello mermaba un ápice su belleza radiante.¿Cómo lo hará?
...por duro, duro que resulte...
Tras unos días en Barcelona, ella y yo fuimos con su familia a una casa que poseen en un precioso pueblo de montaña llamado Moià ("muyá", se pronuncia). No se si he escrito alguna vez algo sobre él. Un lugar curioso. Una vez acostumbrado a su peculiar olor, el viajero comprenderá que no desmerece en absoluto sus numerosas virtudes. Bromas aparte, es un lugar muy bonito. Verde (al menos para mis sureños estándares) y con agradables paseos urbanos y rurales. Sin duda, la tranquilidad que se respira es uno de los principales atractivos para un servidor. Buenos días, aquellos.
Después, vinimos algunas semanas a Granada l@s dos junt@s. Una vez más, la espada de Damocles -en esta ocasión empuñada por el terrible septiembre- ensombreció en cierta medida las largas vísperas de los exámenes. No obstante, la grata compañía hizo también aquellos días algo maravilloso para mi.
...por durísimo que resulte...
Después tuvimos que separarnos unos días. Aigh volvió a Barcelona. Yo pude disfrutar del honor de acompañar a mi padre a Bosnia, por segundo año consecutivo, en calidad de ayudante del proyecto de colaboración entre Universidades que lleva allí. Una vez más resultó toda una experiencia. En esta ocasión, los alumnos ayudantes hicimos un poco de todo. Diseñar impresos, colocar carteles, transportar equipo, asistir en cierta medida a profesores y asistentes de los cursos que allí se organizaron... Sin duda, nada comparable al volumen y calidad de trabajo que desempeñó mi padre allí (que merece absolutamente toda mi admiración, además de mi agradecimiento por la magnífica oportunidad y el viaje precioso). Bosnia es un lugar precioso y trágico a la vez. Da mucho, mucho que pensar.
A la vuelta, recogimos a Aigh y vinimos tod@s junt@s de vuelta a Granada. Hace unas horas, ella partió hacia Barcelona. Esta semana a su lado ha sido, para variar, indescriptible. Justo como deberían ser, en esencia, todas las semanas. A su lado, es decir.
...y por duro que resulte... mañana lunes empieza el nuevo curso.
Duro se me hará por lo que echaré en falta. Debo decir, sin embargo, que tengo un gran interés. ¡La gran novedad es, sin duda, que mis hermanos entran en la Universidad! Es un momento solemne, y creo que huelga decir lo orgulloso me siento de ellos. Entran por sobrados méritos propios y no me cabe duda del buen papel que van a hacer.
Entran además en Medicina algunas personas que conozco. Entre ellas, alguna amiga de toda la vida. Saludos desde aquí.
Y en lo que a mi respecta... Cuarto curso. A partir de ahora se acabaron las Preclínicas y, desde este momento, empieza la auténtica Medicina. Me espera un primer cuatrimestre durísimo y, si me sale bien, un segundo cuatrimestre relajado. Tengo asignaturas preciosas. Enormes y muy juntas, pero preciosas de todos modos. Sea lo que Dios quiera.
En todo caso, lo cierto es que últimamente ando temiendo una compensación kármica. Éste ha sido un verano difícilmente mejorable, y las perspectivas que se presentan son atractivas. Sigo siendo un hombre afortunado.

Blogger: Moreloth

29/9/07

A vida o muerte

Nunca antes había estado 26 horas sin dormir ni un minuto. No sabía, de hecho, que eso podía hacerse.

El pasado martes 17 me levanté de la cama que tengo reservada aquí en Ceuta alrededor de las 7'45 de la mañana. Volví a desplomarme sobre el colchón poco antes de las 10 de la mañana del miércoles. Una guardia en Urgencias. Mi primera guardia.
Cierto es que solo soy un estudiante, y me limito a escoltar al personal sanitario y a realizar tareas menores (poner termómetros y poco más), pero resulta realmente emocionante para mi. Hasta ahora, mi relación con la Medicina había girado de forma casi exclusiva al estudio sistemático de grandes fajos de apuntes. Nada cualitativamente muy distinto a lo que hacía en el colegio, en lo que a método se refiere. Ahora, sin embargo...
El ejercicio de la Medicina es muy distinto a como me lo imaginaba. Nada como lo que enseñan en clase. No me malinterpretes; no cabe duda de que los años de estudio teórico puro son imprescindibles, pero eso es, al parecer, solo una faceta de las múltiples que tiene la profesión. Por intuitivo que parezca, no es ni de lejos lo mismo ver enfermedades descritas en un libro que interaccionar con alguien. Por una parte, porque las cosas nunca son evidentes. Por otra parte, porque hay muchos aspectos al margen del puro diagnóstico en dicha interacción. Y ahora creo que es, con mucho, más interesante.
He descubierto, y esto sí que me ha sorprendido, que además es físicamente agotador. ¡No podía imaginarlo, pero el médico de Urgencias no para de moverse en todo el día! Intenta tan solo permanecer 6 u 8 horas en pie y sabrás a qué me refiero.
Respecto a las cosas que he podido ver... Simplemente fascinante. Siempre me siento mal al decir cosas así. Es algo macabro, supongo, sentir el interés y la emoción que despierta en los estudiantes de Medicina presenciar el manejo de situaciones que suponen, al fin y al cabo, el sufrimiento de otras personas. Esto no evitó, de todos modos, que me haya emocionado con algunas de las cosas que se han visto por el Hospital estos días. Y es que han sido tantas cosas... Desde raras enfermedades genéticas hasta profundas incisiones de oreja a oreja, cual diadema, en la cabeza de un muchacho. Operaciones de hernias inguinales. Pruebas cardiológicas sofisticadísimas. Accidentes de coche, paradas cardiacas y sondajes cruentos. Enfermedades mentales. Enfermedades sociales. No faltaron pacientes conflictivos. Y tampoco, lamentablemente, la primera persona muerta que veo en persona y fuera de un tanatorio. Te aseguro que no es lo mismo.
Tantas experiencias en tantas dimensiones me han hecho pensar -raro- en muchas cosas. Cierto es que, desde el otro lado de la barrera, las cosas no se ven como las vemos cuando desempeñamos rol de paciente. Sin embargo, es imposible no verse fascinado y abrumado por la mezcla de dura realidad, emoción, sentimiento y ciencia. Y hoy estoy seguro como nunca antes de que quiero ser médico.

Blogger: Moreloth

(Fecha real: 18/07/07 21:52 - acabado el día 29/09/07)

12/7/07

Valhala


La última vez que escribí en este blog era todavía preso de Junio.
Ya no.
Fue una lucha feroz, cruenta, sin piedad. No hubo tregua. El sitio (no se, en verdad, quién sitiaba a quien) duró, entre unas y otras cosas, cerca de dos meses. Un triunfo, aunque sin pena ni gloria. No es poco. Por una vez, sin el "más con pena que con gloria". Mejor que Pirro, para -sinceramente- variar.
Escribo desde Ceuta; cuna de uno de mis maravillosos progenitores. Vine con Aigh al principio del mes, y ella estuvo aquí hasta hoy -dada la hora a la que escribo, hasta ayer en realidad-. Floto en una nube. Tras dos meses sin verla, una semana junt@s en una preciosa ciudad costera. Para completar el soberbio panorama, estoy realizando prácticas en el Hospital! Cada día veo cosas alucinantes allí. Ella partió al Norte para realizar sus propias prácticas. Al final del mes pretendo ir con ella. Muy pronto, si todo va bien, volveremos a estar junt@s -para el resto del verano, espero-.
Ya es día 13. 23 meses con Aigh, si no me fallan las cuentas. Dentro de un més hará dos años que soy el hombre más afortunado del mundo. Me felicito públicamente por ello, y doy el pésame a mi Niña por haber tenido que soportarme ya 23 largos meses. Deseo -de forma egoísta, por supuesto- que sean muchos más. Muchísimos más. Todos los de la Eternidad, a ser posible.
Pese a que no pisaré mi casa en mucho tiempo, espero poder tener una presencia significativamente mayor por aquí ahora que soy libre como el viento. Si tú eres otr@ de l@s curritos mochileros que, como Aigh y yo, penas Junio... qué tal ha ido? Espero sinceramente que muy bien. Ahora toca disfrutar del verano. Quien más y quien menos, creo que nos lo hemos merecido.
Blogger: Moreloth

26/6/07

Boxes

Comienzo a comprender en profundidad el concepto de "Eternidad". Huelga decir por qué, verdad?

Tengo el próximo examen este viernes, y apenas sé nada de él. Hoy, para más inri, no he trabajado casi nada. A cambio, me han reconstruido una muela. Esta bien eso. La cuota de sufrimiento esta cubierta.
Luego, a decir verdad, lo he pasado muy bien. En vez de estudiar -cosa que quizás debería haber hecho- me he ido con mis Hermanos y unos amigos a marcar algunos frags en un cyber. Vale. Es verdad. Tendría que haber trabajado. Pero... pero... los Juegos en Red son una de mis debilidades, y hacía tanto tiempo que no echaba un CS..! La verdad es que quizás haya sido hasta productivo, el relax del momento. Y la subida de autoestima. Y... Sí, no? Creo. Verdad?
En fin. Supongo que el impacto del momento dependerá de cómo lo haga en los siguientes días. Hoy, por lo pronto, lo he pasado bien y he compartido un rato con mis Hermanos (por desgracia, mi religioso retiro de estos últimos meses no me permite pasar mucho tiempo con ellos. Ojalá pudiese hacerlo. Decir que son geniales quedaría corto). Y mañana... mañana será otro día.
Ah... Cuando todo esto termine...

Blogger: Moreloth

15/6/07

Saludos desde el Abismo XD

Hola, una vez más!

¿Cómo va Junio? ¿Eres un@ de es@s afortunad@s que disfrutan ya del merecido descanso estival o, por en contrario, otra alma atormentada que arrastra sus cadenas tras las rejas de su cuarto? Si eres de l@s segund@s... en fin, ya somos más.

Hoy no he sido capaz de avanzar casi nada. Aterrador. Tengo montañas de materia pendiente para el próximo jueves. Pobre Loth.

No doy pena, ¿verdad? Supongo que estás o has estado en similares condiciones. En todo caso, es temporada de claroscuros. A nivel académico, las cosas no van del todo mal pero podrían ser mucho, mucho mejores. Estoy contento con el plan de ejercicio físico con el que estoy combinando con los estudios. En los ratos libres, algún que otro proyecto friki continua tomando forma línea a línea (algún día escribiré sobre ello, quizás). Entre unas y otras cosas, el tiempo pasa rápido. Bueno, sin duda, aunque quizás demasiado rápido.

Me faltan tres exámenes. Tengo que ir al dentista. Ambas cosas logran que el tiempo psicológico que resta para terminar mi particular “Junio” sea cercano a infinito. No obstante, cuando esto termine...

No tengo, por desgracia, la maravillosa constancia de Aigh para publicar en este site (¿qué sería de este blog sin ella? ¿qué sería cualquier cosa sin ella?). No obstante, quería mandar un saludo a quienes, aun en medio de las dificultades de la época, pasan por aquí con regularidad. Gracias, y mucha suerte si todavía quedan exámenes y pruebas pendientes. Ah, libertad…

Blogger: Moreloth

27/5/07

El báculo de Asclepio

Raros y preciosos se han vuelto los ratos que no paso con los textos sobre los que estudio bajo los ojos o entre las cejas. No obstante, cada día que pasa se me antojan más y más preciosos (más que algunos de los primeros) los que sí que paso en las mentadas condiciones! Ya que suelo escribir aquí sobre cosas que son importantes a mi juicio, por qué no hacerlo sobre el campo al que más esfuerzo activo dedico?
Aquellos que me conocen desde hace algún tiempo saben que, en un principio, era mi intención estudiar Física. Desde pequeño -tras fases de astronauta, inventor y cazador de conejos- pensé en dedicarme a una Ciencia pura. Siempre me sedujo el trabajo de despacho y pizarra, de pipetas y matraces, de profundas reflexiones en distraídas deambulaciones. Hacer frente a enigmas universales e intemporales, y explorar -y, por qué no? tratar de expandir- las vanguardias del saber humano. A lo largo de los años, inquietudes personales y algún profesor simplemente extraordinario hicieron que muchas de aquellas ideas vagas y emocionantes tomasen forma en mi mente. Al comenzar Segundo de Bachillerato, orienté mi itinerario para entrar en Física.
El curso no distaba de mis espectativas; y, si bien eran difíciles, las asignaturas de Física y Matemáticas se hacían día a día más bonitas. Sin embargo, otros factores comenzaron a condicionar mis aspiraciones hacia mediados del segundo trimestre. Un cúmulo de circunstancias personales (que en realidad para variar no voy a contar para evitarte bostezos innecesarios) me llevaron a reconsiderar una opción que, si bien no del todo descartada y siempre latente, había relegado aquel año a un segundo plano. Puse una nueva decisión en conocimiento de la jefatura de estudios. Por suerte, me concedieron un poco habitual cambio de itinerario. El "segundo cuatrimestre" del curso lo inicié con orientación Biosanitaria. Quería estudiar Medicina.
Hoy, no me veo cursando ninguna otra carrera. Los dos primeros cursos fueron, sin duda, algo ásperos. El primero, muy poco clínico. El segundo, no lo suficiente para compensar el volumen de contenidos. No obstante, cada día que pasa desde que pisé la Facultad estoy más contento con aquel golpe de timón.
Y lo cierto es que ahora, en tercero, lo que se dice pisarla la piso más bien poco. No suelo asistir a clase (aunque sí a prácticas, por supuesto), porque prefiero preparar día a día la materia de estudio con libros y apuntes de fotocopiadora que copiar el temario en clase (a veces sentía que no era muy distinto a los dictados y copias de Primaria). No obstante, cada mañana que paso en la Biblioteca estoy más enamorado de esta carrera. Y es que tercero, sin duda, es un curso precioso. Las espectativas para los cursos siguientes son aún más altas.
Ahora, con la presión de los exámenes y las últimas prácticas, estoy alto de ánimos. Apuntes interesantes, técnicas, alguna que otra consulta... Un gran año, sin duda. Puede que esté en la fase maniaca de mi trastorno bipolar, pero ultimamente veo las cosas de forma bastante optimista, pese a las dificultades del momento. Estoy junto a la mejor persona imaginable, tengo un entorno amistoso, estudio cosas maravillosas y, si todo va bien, creo que se abre ante mi un futuro estimulante emocional e intelectualmente hablando. Sí. Me reitero en lo dicho previamente. Soy un hombre afortunado.
Blogger: Moreloth

18/5/07

Encantadora y obtusa


Hace un mes que no escribo una sola línea en este pequeño site. Soy indigno de volver a dirigirte la palabra, lo sé. No obstante, me permitiré el atrevimiento de hacerlo para contarte cosas carentes de interés, como ya es habitual.
Tras la maravillosa semana sobre la que versó mi pasado post (largo tiempo hace), los días posteriores se volvieron -como suele pasar- comparativamente bastante vacíos. Hubo algún episodio interesante (una visita a la sede del 061 de Granada... en calidad de estudiante, por fortuna, y un acontecimiento friki con un torneo de espadas sobre el que tratare de escribir algún post), al margen del cual el mes transcurrió más con pena que gloria. Prácticas, ejercicios, pruebas... Lo cierto es que, cuando las cosas se vuelven rutinarias -hincapié en "se vuelven". "Que termine un momento precioso, y le suceda la vulgaridad (y nadar mar adentro, etcétera, etcétera)"- llega un momento en que desconecto con el entorno hasta ser un mero espectador de mis actos. Seguro que entiendes a qué me refiero. Cuando llegó la semana en que Aigh habia dicho que iba a venir (hace dos fines de semana, según estaba planeado), tomé consciencia de ello de forma tan súbita que se me antojó sorpresa.
La alegría, sin embargo, comenzó a decaer por momentos. Me dijo que, por causas académicas, tendría que atrasar su glorioso advenimiento hasta cinco días! Hum... sabes? Hacía mucho tiempo que nada llegaba a resultarme frustrante hasta el punto de hacerme daño, Hará un par de años, cuando las cosas iban mucho, mucho peor que ahora -y no tenían aspecto de mejorar-, había llegado a la conclusión de que no merecía la pena dolerse profundamente por nada porque, a fin de cuentas, nada importaba demasiado. Decisión injusta, sin duda, y harto equivocada. Cuesta volver a sentir como antes, tras un tiempo pensando de ese modo. Aún hoy, con varias primaveras más sobre las espaldas, una densidad disparatadamente mayor de increíbles momentos en mi memoria y unas -entonces inesperadas- perspectivas de plena Felicidad (ah... Felicidad) por delante, noto con pesar una sensibilidad torpe y embotada por el abandono. Lo menciono porque, cuando Aigh me dijo aquello, sentí a la vez profundo pesar... y una casi olvidada sensación agradable secundaria al mismo. La sensación de que, en efecto, existen cosas por las que es bonito sufrir. Lo es, simplemente, porque significa aceptar y asumir que es mayor la sensación de traición a ellas y a un@ mism@ por evitarlas que el afan de estabilidad que nos lleva a ignorar lo doloroso tanto como sea posible. Porque son de esas pocas cosas, como solía decir antes, que realmente merecen la pena.
Enfrascado en gratas tristezas, sombrías sonrisas y otras paradojas estaba yo la noche previa al día en que, según los planes iniciales, Aigh debía haber llegado. Antes de irme a dormir, sin embargo, los tenebrosos pensamientos fueron sustituídos por ansiosa esperanza. Un par de detalles me hicieron plantearme (como las primeras veces que hablamos de la mala nueva) la posibilidad de que...
Cuando a la mañana siguiente me despertó el timbre del móvil y Aigh dijo, desde el otro lado, que por favor subiera al estudio a ver un mail urgente, lo hice con sonrisa de oreja a oreja. En parte porque esperaba algo parecido. En parte porque, pese a que el pobre Loth estaba dormido, no lo estaba lo suficiente como para no percatarse de que los ladridos del perro del vecino estaban sonando también a través del móvil.
Así es. La encantadora y obtusa mente de Aigh me había preparado una sorpresa. La verdad es que no cabía en mí de gozo, de modo que cualquier valoración del mal rato previo estaba fuera de lugar. La semana, desde ese momento, fue simplemente maravillosa (os ahorraré la descripción, simplemente porque tratar de verbalizarlo sería una ofensa a algo tan sacrosanto). Del abatimiento de la noche previa tan solo quedaba la lección autoimpartida sobre el valor de aquellas cosas. Se podía pedir más?
De nuevo, esta increible semana queda solo entre nuestras sienes. Ahora viene lo duro. Dos meses de espera, de distancia y de exámenes. No obstante, me veo con fuerzas para ello. A fin de cuentas, soy un hombre afortunado.

Blogger: Moreloth


Experiencia de Aighash: Camino de rosas con muchos pinchos

Para poder engañar la astuta mente de Loth tuve q recordar las palabras del profe de teatro, si no no se tragaba la farsa XD. Creo que nos decía: Experimentar-Recordar-Sentir, vamos que tenemos que recordar experiencias anteriores y sentir lo que fingimos como si fueran sentimientos propios. Me metí en el papel hasta que incluso yo me tragué que la profesora de X era una desalmada que solo piensa en ella y que nos haría hacer clases atrasadas estos días de fiesta. En serio, me sentí fatal en un principio cuando le dije q no podría ir, pq sabía q le haría daño, pero yo estaba tan campante sabiendo q le vería el sábado, y luego cuando realmente me puse en el papel... la voz oscura que me puso Loth, el decirme que ya no quería guardarse más sus sentimientos, q estaba mal y harto de reprimirse... jo macho XD yo también lo sufría pq "sabía" según las enseñanzas del profesor q no le vería el sábado. Además no podía estar por él y consolarle porq iba a coger el autobús esa misma tarde y se hubiese enterado si le hubiera llamado.
No sabéis lo que pasé buscando todos los transportes de Granada para llegar a su casa. Luego, al llegar a la estación de autobuses, toda cargada con la maleta, la mochila y la guitarra, a la parada del autobús metropolitano, recordar el número de autobús, al llegar cerca del Palacio de Congresos identificar la parada visualmente gracias al pésimo conocimiento que tengo de una ciudad q no es la mía. Llego a la estación y una señora me hace retroceder pq me dice q allí no pasan los autobuses para fuera de Granada q kería. Llego a donde me dicen y me comentan q no, q ya lo había hecho bien y q tenía q volver. Y todo esto con la maleta, la guitarra y la mochila. Me esperé hasta las 9:45, cuando hubiera podido coger el de las 8:30 si no m hubiesen liado ¬¬. Cuando llega el autocar, el conductor, borde como él solo, me ve esperándome cargadísima tocándome el sol en los ojos y me dice: -OYE Q QUEDAN 20 MINUTOS! Q LLEVO AQUÍ DESDE LAS 6 DE LA MAÑANA! POR LO MENOS DEJADME DESAYUNAR EN PAZ JODER!- y me cierra la puerta en los morros. Yo había estado enclaustrada y maldurmiendo en un autocar desde las 17:00 del día anterior, así q los impulsos de romperle la cara fueron refrenados por mis ganas de estarme allí pacíficamente mirándomelo con mala cara sin hacer nada. Entro al apestoso autocar de la Alsina Graells y cuando ya veo que estaba llegando a casa de Loth, me dice: -EH! EH! EH! TSSS EY! NIÑA! AQUÍ O EN LA SIGUIENTE?- A lo q quise decirle: -Y a ti q te importa! Cuando solicite la parada no? CARA CULO!- aunq le respondí q ya le diría cuando diésemos una vuelta q hace el autocar por una rotonda para ir a otro carril o así. Llegué y me bajé, crucé la carretera con precaución y llegué hasta la calle por la q tenía q bajar... intentando q no me atropellase un coche (Moreloth es un pesado y se pone siempre las manos en la cabeza si paso esta calle sin mirar, pq dice q es muy peligrosa ¬¬U). Voy llegando a su calle y los perros empiezan a ladrarme ¡MIERDA! Esto no lo tenía previsto! Y cuando llego delante la puerta de su casa dejo todas las cosas y me voy tan lejos como pude... pero por desgracia el perro más cercano a casa de Loth es el más escandaloso.
Lo del perro fue una jodienda y no una cagada, pq me puse tan lejos como pude para q no se oyera -__-U pero no pude disimularlo lo suficiente. LLamé para que Loth subiera a "mirar el mail" y así fuera el más cercano a la puerta para abrirme.
Cuando toqué el timbre vi como una cara de Loth se asomaba por encima la puerta del jardín, poniéndome una expresión de "te he pillado ^^ jojojojo". Abre la puerta y con la misma sonrisa me abraza XD. Ju, con lo que me costó, mierda de perro estúpido! Le había dejado a mi madre un sms para q enviara a Loth desde su mvl diciendo q nos habíamos kedado sin luz (si escribo desde el mvl de mi madre será que estoy en casa apenada por no haber podido ir a su casa, nop?) y no podía ni llamar ni entrar al ordenador y le dije a mi mama q lo enviara por allí las 8 de la tarde o más, además apagué el móvil para q pensara q se me había acabado la batería, con lo q no pude saber la hora q era ni jugar un rato a marcianitos, m aburrí como un mejillón, JO! Tanta molestia... para nada -__-. Pero bueno ^^ lo compensó absolutamente todo el abrazo q me dio al abrir la puerta^^, soy feliz como una perdiz.

Ahí mi versión de la historia XD, es mucho más movida y hay aventura y todo. Aunq es más bonito lo que dice Loth ^^.

(Me ha parecido q esto más que un comentario tenía que estar dentro del post XD)

(Aighash)