16/6/09

Soy una ladrona asquerosa

¡Le he robado ron a mi vecina! No es que me preocupe, solo lo confieso para sentirme mejor. Para que lo sepáis, era ron del malo y he echado muy poquito, muy poquito en el melocotón en almíbar que me iba a comer seguidamente. También le di a probar vodka de mi vecina a Loth (también una cantidad insignificante). Pero es que... YO NO COMPRO bebidas alcohólicas fuertes! Yo compro piña colada, caipirinha, cervecita... ^^. Así que fue para la formación de Loth como persona!

Además! Se lo merece por fumar en la cocina y montar fiestas dejándolo todo guarro y sin invitarme. ALA!

En fin voy a comerme el melocotón.

Por cierto he encontrado una página de recortables muy chula ^^.

Este va por Marina, que ha despertado de su largo letargo XD:

http://www.cubeecraft.com/cubee/swineflu

Esta es la page: http://www.cubeecraft.com/
Un abrazote amiguit@s

Blogger: Aighash

1/6/09

Repaso de mi estado general

¡Buenas, amiguito/a/os/as!

¡Aighash al habla! Después de una temporada en que no me ha dado la pajolera gana de escribir en el blog voy a romper la tregua y machacaros con mis posts. Hoy hace un día inmensamente perfecto, bello, bueno y a punto de que comiencen de nuevo las clases después de un puente. Pues nada, estoy aquí deseando comer carne a la barbacoa, morcillas con cebolla y arroz y chistorra a punta pala.

Sin embargo, lo único que hago en este maldito y maravilloso lugar es comer sémola con leche y ver pasar las horas con una série de fondo... de vez en cuando cojo un tren y me voy a tomar viento. En una o dos semanas he visto Battlestar Galactica 2003 entera y ahora he empezado con Babylon 5.

Quiero comer sano, quiero comer verdura, quiero vida social, quiero salir del agujero, quiero viajar, ¡quiero salir! ¡AAAARGH! ¡QUIERO SALIR! ¡QUIERO SALIR! Quiero hacer un pastel, quiero hacer comida rica, quiero pintar cuadros, quiero hacer malabares, quiero conocer gente.

Pues tengo que poner una lavadora que va a durar una hora. Así que nada, escribo un post.

Mientrastanto, comunicar que mi grado de comodidad es inexistente. Ayer, parece ser, que una de mis vecinas tuvo una fiesta privada enguarrando todo el piso. Hoy hay cachos de una sustancia parecida a carne podrida por el suelo. Os podría ahorrar los detalles, pero prefiero no reprimirlo o podría ser mucho peor -podría empezar a canibalizar gente con gran regocijo por mi parte-. Había su ipod en los fogones, rollos de papel de váter en la basura del plástico, se ha tirado basura organica en el cubo directamente ¡sin bolsa ni nada! ¡Ala! ¡Como no lo limpio yo...! Y, puesto que todo es relativo, la pequeña y minúscula guinda del pastel de la incomodidad es que este jueves va a venir la señora regla. Eso tiene su gracia; hace unos días casi achicharro la cocina al hervir la mooncup, que teóricamente tendría que haber estado hirviendo durante 5 minutos... pero tenía una exposición oral el día siguiente, así que simplemente se me olvidó. Empezó a arder y mi otra vecina me llamó a gritos a ver que pasaba. Imaginad momentáneamente la de humo y partículas tóxicas que puede haber en una cocina al echar a arder un cacho de silicona y como quedó la olla donde hervía/ardía.

Hago un nuevo párrafo, pues sé que la lectura sin eso es cansina. Ahora os contaré otra pequeña, minúscula molestia. Hará dos años que me salen eccemas/eczemas y que no son como los que enseña la wikipedia en la página en castellano. Dado que mi padre tiene una enfermedad dermatológica llamada psoriasis -quizás la conozcáis- que sienta precedentes genéticos para que mi hermano/yo la desarrollemos con mayores probabilidades que cualquier otra persona, quise ir al dermatólogo. Fui al médico general y con gran alegría y sin duda alguna dijo: -¡eso no es más que un eccema! - Así que después de la buenanueva, me fui a casa a hacer lo que suelo hacer en casa, lo cual sí os voy a ahorrar. Al cabo de un tiempo, así como un año, volví a ir al médico de familia, pues me salían eccemas y desaparecían por zonas varias del cuerpo, aunque para apaciguar vuestra preocupación, son muy aislados y pequeños. Esta vez el resultado de la visita se saldaría con la prescripción de una pomada de corticoides y una sola palabra posterior: -póntela.- El caso es que con esa palabra yo no sabía con que frecuencia ni durante cuantos días. Total, me la puse 2 o 3 días y pasé de ella al cuarto. Como ya hace 3 años que me salen eccemas, he ido al dermatólogo aquí en Alemania y me ha dicho: -Ponte esta crema 2 veces al día durante 10 días.- Hace dos días que no he tenido ocasión de hacerlo, pero por lo menos ya no tengo la jeta de darle la culpa al médico si no a mi por dicha negligencia.

Esto es todo. Voy a poner una lavadora que estará lista a las 18:00 más o menos con lo que ya no me dará tiempo a coger ningún tren para ver nada. Quizás no ponga la lavadora, ¡que le den!

Nos vemos!


Blogger: Aighash

14/5/09

Nueva Alejandría

De nuevo ha sucedido. Y me temo que volverá a suceder. Una vez más, no recuerdo cuándo fue la última vez que escribí en este blog que no merezco llamar mío.

Si sirve de algo, estoy en un momento psicológica y emocionalmente complejo. No es que suceda algo en concreto. Quizás ese es el problema. Tengo muchas cosas en la cabeza. Y ninguna, también.
Hoy escribo porque he decidido tomarme un tiempo que no debería - como es habitual - y emplearlo en algo de cierto provecho - he aquí la novedad-. Lo cierto es que me gustaría compartir reflexiones sobre muchas cosas e iniciar multitud de proyectos, pero siento que una vez más necesito tiempo para poner orden de puertas para dentro. Lo lograré, supongo. No sería la primera vez. Hasta entonces, no te sientas insultado por que vuelva, una vez más, a pedir perdón por haber estado ausente tanto tiempo.
Hay un tema - uno de tantos - que llevo algún tiempo queriendo discutir públicamente. Se trata del trillado asunto de Internet versus Propiedad Intelectual. Dudo que sea capaz de aportar nada espectacular y, además, no voy a esgrimir cifras ni datos concretos. Simplemente quería reflexionar en voz alta. Nada más.
Pese a mi habitual incapacidad para recordar situaciones, tengo aún imágenes en la cabeza de la primera vez que entré en una Biblioteca Pública, en mi ahora lejana ciudad natal. Tenía menos de diez años, y mi principal interés eran los libros de divulgación científica para niños (¿y lo bien que me lo pasaba planeando como meter un huevo en una botella?). De hecho, dentro de la sección infantil a la que me llevó mi Padre, fue la estantería ante la cual recuerdo haber pasado más tiempo.
Aquel mismo día, mis hermanos y yo nos hicimos tarjetas de socio. Cuando nos llegaron, poco después, descubrimos algo fascinante. Para aquellos que tenían dicha tarjeta, la Biblioteca disponía también de salas con auriculares para escuchar una enorme colección de discos, e incluso de televisores para disfrutar de innumerables películas antiguas y modernas (todavía hoy me sorprende, pero doy mi palabra de que esto es verdad). Incluso, el socio podía sacar películas o discos durante algunos días.
Viendo desde pequeño cosas de este tipo (alguna más había), crecí con la convicción de que el acceso a la cultura e incluso a determinados tipos de ocio (algunos de ellos, de corte cultural. Otros, no tanto) eran una de esas cosas que el tan mentado Estado de Bienestar proporciona a sus ciudadanos. Uno de esos preciadísimos bienes hacia cuya obtención trata de dirigirse una sociedad cuando supera la lucha por la subsistencia. Pensaba - quizás soy demasiado iluso - que después de garantizar alimentación, sanidad, educación e infraestructura básica, el siguiente objetivo que perseguía un Estado tal y como yo lo concebía era hacer a la gente más feliz. Así interpretaba las iniciativas para promover y facilitar públicamente el deporte, el ocio y, ante todo, la cultura.
Realmente, nunca disfruté de aquella biblioteca lo que tan magnífica oferta merece. Pronto me encontré viviendo en las afueras de la ciudad y con dificultades para organizarme. Además, siempre me ha gustado disfrutar de esas cosas en mi casa, y nunca me he fiado de mi puntualidad al devolver préstamos.
Pero sucede que, día tras día, esa tal Internet en el que mi Padre nos introdujo desde pequeños fue creciendo. Aunque cuando visité la biblioteca por vez primera Internet no ofrecía tantos recursos como para ser parte fundamental de la vida intelectual del adolescente que todavía no era, diez años después era así. Sin habérmelo planteado mucho, antes de cumplir la mayoría de edad utilizaba la Red de Redes como principal fuente de información y de ocio - e incluso tenía un fuerte papel en el establecimiento y mantenimiento de mis relaciones sociales, pero eso es otra historia -. Mucha gente escribía sobre cualquier tema imaginable, y bastaba con preguntar a Altavista para hallar retales útiles para cualquier investigación o trabajo. Pero todavía había algo por llegar.
En aquel momento, todavía no era capaz de encontrar información sistematizada del modo que se encuentra en un libro. De igual manera, la cultura y el ocio eran aún un esbozo en la Red. Eso cambió, en mi opinión, en el momento en que empezaron a aparecer programas y portales donde la gente podía compartir archivos.
Ese tipo de sitios llevan ya mucho tiempo funcionando. Si te das un paseo por la red, podrás encontrar íntegro casi cualquier libro, casi cualquier película, casi cualquier pieza musical. Puedes pasearte por el sitio que gente como la que hizo realidad la Biblioteca que visitaba de pequeño hubiese soñado construir. Creo sinceramente que eso es Internet. La más grande Biblioteca, en el sentido más amplio de la palabra, que jamás pudo imaginarse. Un sitio donde se te ofrece la posibilidad de acceder a todo el conocimiento y la creación humana. Simplemente, porque cuando nuestra especie consigue en algún sitio y momento - más por azar que por mérito - sacar la cabeza del agua en que se ahoga existencialmente, pretende seguir emergiendo. Porque pretende comprender más, conocer más y vivir mejor. Y porque si se organiza en sociedad es para hacer sus objetivos más sencillos.
Cuando planeé escribir este artículo, pensé que la analogía de Internet y una biblioteca explicaría bien por qué no considero inmoral la presencia de recursos sometidos a propiedad intelectual en la Red. Tardé unos segundos en recordar que, desde hace no mucho, la "moralidad" de las bibliotecas está en tela de juicio - en una de sus acepciones más habituales. Como sinónimo de "rentabilidad", quiero decir -. Se pretende que a las bibliotecas hay que hacerles pagar fuertes sumas por cometer ese acto atroz que representa el permitir que gente que no gasta dinero pueda disfrutar de sus recursos. Eso parece que "se piensa" ahora.
Soy consciente del argumento de que "la biblioteca no regala", sino que presta. Creo que es un matiz semántico. La biblioteca te ofrece un libro suficiente tiempo para que lo leas. Si luego quieres releerlo, te lo volverá a dejar tantas veces como desees (e igual hará con cualquier otro material del que disponga). Las únicas diferencias entre eso y que te regalase el material son la incomodidad para el usuario y la cantidad de usuarios que disfrutan del servicio a la vez. Respecto a la incomodidad, el partidario de la biblioteca sin duda se alegrará de que el acceso sea más fácil, ya que carece de sentido prestar un servicio pero pretender que sea de forma desagradable para que lo utilice menos gente. Respecto a la cantidad de usuarios simultáneos, mi argumento es similar al anterior. Si se dispusiese de suficiente dinero como para una biblioteca en que nunca hubiese que esperar a que un usuario previo devolviese el libro para poder sacarlo, ¿sería inmoral hacerla?
Pero parece que progresan las iniciativas destinadas a condenar, dificultar e incluso penalizar la libre difusión de contenidos por Internet. Y, atendiendo a la suerte sufrida por otros ex-logros de la humanidad, probablemente se acabe con esta maravilla; con el más grande templo erigido a la obra humana. Contemplad ahora la nueva Biblioteca de Alejandría. Si nada lo evita, pronto la veremos arder.

Blogger: Moreloth

5/5/09

La Parte Contratante

Si alguien tiene que hacer papeleo en estos días se echará unas buenas risas, todo un clásico:



Un abrazo y siento la falta de actualizaciones, como siempre (si es que no aprendo).

(¿¡Dioses, cómo podemos estar a menos de 8 grados en mayo!?)

Blogger: Aighash

16/3/09

Hummus

En este caso, a pesar de ser cocina Erasmus, no es cocina chorra. Sin embargo, sí es bastante anárquica, como me gusta a mi.


http://avenuefood.com/2008/04/16/creamy-dreamy-hummus.aspx
Receta básica:

El hummus es esencialmente puré de garbanzos que se sirve extendido en un plato y se come mojando pan en él.

El ingrediente fundamental son los garbanzos pasados por el turmix... o triturados de la mejor forma que sepáis (en Göttingen no tengo turmix -_-). Pero para que sepan a algo más que a puré de garbanzos (no está mal, pero, por lo menos a mi, se me antoja un tanto soso) se le echa 2 dientes de ajo y el zumo de medio limón. Os aseguro que si echáis más de 2 dientes de ajo acabaréis con lágrimas en los ojos, obviamente hay que tener en cuenta la densidad de ajo.

Ingredientes que se pueden echar

Como da igual en qué orden se echan las cosas a machacar, voy a poner los ingredientes y tenéis que dar por supuesto que tendrán que ser golpeados con odio sin discriminación alguna. Los pongo por orden de importancia más o menos, pues todos juntos son una delicia, pero no todos son importantes realmente.

  • Una lata normal de 200gr o 400gr de Garbanzos (cigrones para mi hermano y para mi), echad a discreción y sin discreción.
  • Zumo de medio limón.
  • 2 dientes de ajo o lo que os apetezca de echarle (es a vuestro gusto, yo recomiendo que no sobrepase los 2 dientes).
  • Un chorro como dios manda de un aceite de oliva del bueno, tipo de arbequina de ese tan bueno que se hace por Siurana o del que más os guste, a poder ser de este que cuando es olido se te ponen automáticamente los ojos en blanco de placer. Se nota mucho la diferencia.
  • Comino.
  • Decoración de pimentón dulce.
Addons secundarios y ricos:
  • Caldito casero (no demasiado, tiene que se puré, no sopa)
  • De apio una vez le eché un puñadito (que viene a ser lo más grande que puedo echar con mi mano que es la más pequeña de Hobbiton).
  • Hay quien le pone yogur.
  • He comprado tahina (o como se escriba) para probarlo con ella... pero no sé si aguantará muchos días sin ser devorada con feroz voracidad. -En la wiki pone que es esencial, pero yo nunca lo he hecho con ella y la verdad es que también puede ser comido-.
  • Decoración de orégano o lo que guste al personal.
Espero que os guste.

Blogger: Aighash

24/2/09

Zanahorias al microondas

La siguiente receta forma parte de una dieta vegetariana y baja en calorías.
  • Consigues las zanahorias.
  • Las pelas.
  • Las metes en un bol con agua suficiente como para que las cubra.
  • Las metes en microondas a 800 wattios durante 5 minutos.
  • Si al sacarlas no están blanditas, déjalas un ratito más.
  • Se recomienda echarle un chorrito de aceite (¡de oliva!, ¡por todos los dioses!) para aliñarlas.
Bobobo me teme...¡ BWAHAHAHAHA!

Así es como se hacen en 5 minutos unas deliciosas zanahorias hervidas al microondas.
Sin aceite el contenido calórico es de 40 kcal los 100 gr.
El aceite tiene un contenido calórico de 860 kcal los 100 gr.

Blogger: Aighash

10/2/09

Espinacas con nata

Como hacer espinacas con nata:

- Compras espinacas con nata en los congelados/ Compras nata, compras espinacas
- Las echas en una sartén caliente con algo de aceite para que no se peguen
- Las pones en un plato (optativo)
- Te las comes (ahí está la gracia)

Esta es la pinta de las susodichas:

Aunque esto es una muselina de espinacas que he encontrado en http://www.gastronomiavasca.net, sirve para ilustrar como quedan las espinacas con nata sin chispa alguna (quedan un poquito más tupidas, nada más).

Si queréis que tengan un poco de gracia, aquí está la web de Arguiñano:
http://www.karlosnet.com/Karlos/tureceta.php?c=32968

Blogger: Aighash